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Mi esposo tiene un “lenguaje del amor” poco habitual: nunca se fija en lo que llevo puesto. Puede que esto no suene especialmente cariñoso, pero déjame explicarme. Los “5 lenguajes del amor” fueron concebidos por Gary Chapman, terapeuta y pastor, quien propuso que las formas en que las personas expresan su amor mutuo se dividen en cinco categorías: regalos, actos de servicio, cumplidos, tiempo de calidad y contacto físico. He aquí por qué la falta de atención de Tom es un lenguaje amoroso: cuando estoy en el trabajo, me visto como un ser humano normal. En mis horas libres, mi aspecto suele ser de “náufrago”. Llevo el mismo suéter raído y manchado de masa de brownie durante días enteros. Mis atuendos caóticos nunca le llaman la atención a Tom, que viste con elegancia incluso en casa. Cuando le pregunté por qué, sonrió y dijo: “Veo tu yo interior”. (Probablemente ese sea su mecanismo de supervivencia). Nicole McNichols, catedrática de sexualidad humana de la Universidad de Washington y autora de You Could Be Having Better Sex, advirtió que “en realidad no hay datos sólidos que demuestren que existan estos tipos específicos de lenguajes del amor”. Aun así, dijo, son un buen marco para la comunicación. Y el concepto se ha arraigado tanto que parece que cualquier cosa puede ser un lenguaje del amor: el café helado, por ejemplo. Con ese espíritu —y en honor del Día de San Valentín— he pedido a los expertos que sugieran sus propios lenguajes del amor. Seguridad emocionalTiffanie Henry, psicoterapeuta de Atlanta, dijo que la seguridad emocional “es un lenguaje del amor tan legítimo como un masaje en los pies o llenar el depósito de gasolina”. Lo describe como la libertad de ser abierto, vulnerable y completamente tú mismo en presencia de tu pareja. “Piensa en algo así como una manta con peso para tu corazón”, dijo Henry. Si le dices a tu pareja que no estás bien, dijo, esa persona “no te avergüenza, ni intenta arreglarte, ni te ignora”. Y su comportamiento es tranquilizadoramente coherente, añadió Henry. “No tienes que adivinar con quién te vas a encontrar de un día para otro”. “Lo que veo una y otra vez en mi oficina es que la gente no solo quiere que la quieran, quiere sentirse segura en ese amor”, dijo. Espacio para tus pertenenciasEmily Crews, directora ejecutiva del Centro Martin Marty de la Facultad de Teología de la Universidad de Chicago, dijo que un lenguaje del amor que ella y su esposo comparten es una gran tolerancia hacia los recuerdos del otro. Por ejemplo, Crews heredó de su abuela dos muñecas que tienen “ojos que parecen seguirte vayas donde vayas”. No están metidas en un armario, sino expuestas en un lugar destacado, aunque su esposo admite que “odia a Harriet y Mischka”, dijo. “Las llama ‘las muñecas asesinas’”. Las investigaciones sugieren que los objetos que tenemos cerca, dijo, “son fundamentalmente parte de cómo entendemos el mundo y nuestro lugar en él”. Lo mismo puede decirse de la mecedora que el esposo de Crews heredó de su madre. “No encaja con nuestro estilo y ocupa un espacio valioso en nuestra casa”, dijo. “Pero forma parte de la historia de su familia, así que se queda”. Crear su ‘pequeña cultura’Cada relación tiene su propia cultura idiosincrásica, o un conjunto de “pautas, rituales y bromas internas que conforman la vida cotidiana”, dijo Paul Eastwick, profesor de psicología de la Universidad de California, campus Davis. Y el modo en que dos personas construyen su propia pequeña cultura, añadió, “puede ser una enorme fuente de alegría en una relación”. Como ejemplo, “a veces llevo a cenar gráficos de datos de investigación —no es broma— y mi pareja se emociona mucho cuando lo hago”, dijo Eastwick, autor de Bonded by Evolution. “Luego lo apoyamos en una silla como si fuera un ‘invitado’, y nos pasamos la cena hablando de eso”. Este ritual poco convencional hace que ambos se sientan conectados, dijo. “Pero, objetivamente, no estoy seguro de que este ritual me hiciera sentir conectado en cualquier otra relación”, dijo. “No es una característica mía que tenga que hablar de gráficos en la cena. Es una característica nuestra”. Recordar tus rarezasReconocer los aspectos a veces extraños de la personalidad de tu pareja es un acto de amor, dijo Jeff Guenther, terapeuta profesional licenciado en Portland, Oregón, y autor de Todo comienza con un match. Tu pareja puede recordar “que odias la textura de la berenjena en la boca”, dijo Guenther. “O que evitas las llamadas de tu padre cuando los Cubs van perdiendo”. Es gratificante, explicó, cuando tu pareja no solo recuerda estos “detalles completamente inútiles”, sino que los acoge y los celebra. “Demuestra que realmente le prestan atención a quién tú eres, no solo a lo que aportas”, dijo. Jugar como tontosA veces, McNichols y su esposo hacen lucha libre. “El gato se asusta, pero puede ser divertido”, dijo. La ligereza “es muy importante en las relaciones”, explicó McNichols. “Se trata de hacerte el tonto, tener bromas internas, apodos”, dijo. Y las investigaciones demuestran que el juego fomenta la intimidad. Cuando se divierten alegremente juntos, añadió, “muestras a tu pareja una parte de ti que puede ser un poco tonta y diferente de la que muestras al mundo”. La semana pasada, mientras lavaba la ropa, me puse un calcetín en la mano e hice un número de marionetas para Tom. Nunca habría creído que ahora me comportaría de forma más tonta con él que cuando nos conocimos hace 25 años, pero aquí estamos. Te haces mayor, la vida te golpea un poco y aún pueden jugar como tontos. Es bonito. Jancee Dunn escribe semanalmente el boletín Well del Times y ha cubierto temas de salud y ciencia por más de 20 años. ¿El café puede reducir el riesgo de demencia?Si crees que tus dosis diarias de café expreso o té negro agudizan tu mente, puede que tengas razón, según la ciencia. Un nuevo estudio a gran escala aporta pruebas de los beneficios cognitivos de estas bebidas. Lee el artículo: De 2 a 3 tazas de café al día pueden reducir el riesgo de demencia Otro secreto para la felicidadLas investigaciones sobre amor y felicidad han tendido a enfocarse en el amor que uno siente por los demás. Pero, nuevas investigaciones sostienen que lo que realmente nos hace felices es cuánto amor sentimos de regreso. Lee el artículo: ¿Cuál es el secreto de la felicidad? Estos investigadores tienen una teoría P. D.: Queremos saber qué te parece este envío especial y nuestro contenido de bienestar, ¿por qué no nos mandas un correo y nos lo dices?
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