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Buenas tardes,
¿Cómo estás? Espero que hayas podido descansar estos días y, si no has tenido vacaciones, que haya sido lo más relajado posible. Si perteneces al primer (y afortunado) grupo, quizás hayas aprovechado para desconectar de este panorama mundial que, para qué engañarnos, no es el más alentador. Si ese es tu caso, aprovecho este boletín para hacerte un resumen de los temas que hemos publicado esta semana en Planeta Futuro, ya que nosotras no hemos bajado el ritmo y hay algunos muy interesantes.
Mi compañera Patricia R. Blanco escribió este artículo que desgrana los datos y testimonios de un nuevo informe de Human Rights Watch sobre Burkina Faso. La investigación de la organización documenta 57 episodios de violencia sucedidos en el país entre 2023 y 2025, en los que fueron asesinados cerca de 2.000 civiles, tanto por el ejército burkinés y sus milicias como por insurgentes yihadistas. Los hechos podrían constituir crímenes de guerra y de lesa humanidad.
También tenemos cinco temas relacionados con la salud global, uno de los grandes focos de la sección. Beatriz Lecumberri escribió sobre un estudio publicado en The Lancet que analiza cómo nacer en un sitio u otro del planeta es capital en el pronóstico de cáncer infantil, es decir, el que afecta a jóvenes de hasta 19 años. Desde 1990, las muertes por esta enfermedad se han reducido un 27% a nivel global, mientras en África no han dejado de aumentar, con un incremento de casi un 56%. El 94% de los niños que fallecen por cáncer viven en países de ingresos medios y bajos.
Ana Carbajosa entrevistó en Río de Janeiro a Etienne Krug, director del Departamento de Determinantes Sociales de la Salud en la Organización Mundial de la Salud (OMS). Krug tiene claro que son “tiempos difíciles para la salud global” y se muestra preocupado por la desigualdad, la voracidad de las industrias agroalimentarias, del alcohol y del tabaco, o el daño que ejercen las redes sociales en la salud mental de los menores.
El domingo publicamos un reportaje de nuestra colaboradora Winile Ximba, firmado desde Zambia, en el que analiza el fenómeno de las clínicas móviles a orillas de las carreteras en la ruta Congo-Zambia-Zimbabue-Mozambique. Estos centros, ubicados en puntos estratégicos, ofrecen pruebas y tratamientos gratis de VIH para camioneros que tienen relaciones extramatrimoniales, a menudo sin protección, durante sus viajes. Estas clínicas no solo atienden a los transportistas, sino también a las trabajadoras sexuales de la zona y a cualquier persona que necesite medicamentos o pruebas de infecciones de transmisión sexual (ITS).
El lunes, Ana Cristina Castellanos escribió un artículo sobre las mordeduras de serpientes, que afectan en gran medida a personas que viven en países de ingresos bajos y medianos. Cuenta cómo, ante el abandono de las farmacéuticas, el Sur Global ha comenzado a fabricar sus propios antídotos.
Jack McBrams escribe desde Lilongüe, la capital de Malaui, sobre cómo los recortes de fondos estadounidenses han dejado a 15.000 usuarios LGTBIQ+ de programas de salud gestionados por ONG en el país con la necesidad de recurrir a un sistema sanitario público al que muchos temen acudir.
Por último, no quiero despedirme sin antes recomendarte dos reportajes sobre reparaciones coloniales. Este de Ana Puentes, en el que analiza las posibles implicaciones de la aprobación en la ONU de la resolución que reconoce la trata transatlántica de esclavos como el mayor crimen cometido contra la humanidad. En el artículo, varios expertos celebran un paso que podría abrir la puerta a las reparaciones jurídicas y económicas por la esclavitud. Y este otro, escrito por Ana Cristina Castellanos y Laura Llach, que repasa cómo una propuesta de Sumar para otorgar becas a investigadores africanos ha reabierto el debate sobre el pasado colonial de España en el continente.
Nos leemos la próxima semana, un abrazo.
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