The World: Trump en China
Además, alimentación bíblica.
El Times
14 de mayo de 2026

Bienvenidos a The World, un boletín sobre la actualidad internacional.

Buenos días a todo el mundo. Pocas relaciones en el mundo son más importantes que la que hay entre Estados Unidos y China. Las decisiones que este par de superpotencias tomen en materia de comercio, inteligencia artificial, cambio climático y cuestiones de guerra y paz determinarán el futuro de la humanidad de maneras profundas.

En estos momentos esa relación no es buena, por decirlo suavemente. Por eso todo el mundo está prestando tanta atención esta semana a la visita del presidente Donald Trump a Pekín, la primera de cuatro posibles reuniones con el presidente chino Xi Jinping este año. No podría haber más en juego. Mi colega Alexandra Stevenson, una de nuestras corresponsales en China, escribe sobre las perspectivas de la cumbre.

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Unas manos sostienen dos pequeñas banderas, una estadounidense y otra china.
En el aeropuerto de Pekín, a la llegada del presidente Trump. Kenny Holston/The New York Times

Lo que la visita de Trump a China no puede arreglar

Por Alexandra Stevenson

En las semanas previas a la cumbre que comienza este jueves con Xi Jinping, Donald Trump se ha mostrado notablemente más conciliador hacia China. Xi es “muy respetado”, dice Trump. Su relación es “extremadamente buena”. Su reunión será “monumental” y estará repleta de acuerdos para productos estadounidenses como la carne de res, la soya y los aviones Boeing.

“Van a pasar cosas buenas”, dijo Trump antes de partir.

Se trata de un gran cambio respecto al enfado que Trump expresó durante la campaña electoral y durante su primer mandato, cuando dijo que no permitiría que China “viole a nuestro país” y prometió hacer pagar al país por los empleos y las industrias que Estados Unidos ha perdido.

Sin embargo, las expectativas para la cumbre siguen siendo bajas. Trump será recibido con todos los honores. Es probable que se produzcan algunas ganancias transaccionales a corto plazo. Pero es poco probable que esto conduzca a un cambio significativo en una relación que desde hace tiempo está en crisis.

Dos personas vestidas con trajes oscuros se dan la mano, una se inclina para hablar al oído de la otra. En primer plano, varias personas vestidas de traje y con auriculares.
En Busan, Corea del Sur, el año pasado. Haiyun Jiang/The New York Times

Lo mejor que se puede esperar, dicen los expertos, es que ambos líderes den señales de estabilidad. Porque a pesar de todo el énfasis que pone Trump en su “amistad” con Xi, casi todo lo que está haciendo el gobierno de Trump ha encaminado a los dos países hacia una relación peor, no una mejor.

Una carrera hacia la autosuficiencia

El Partido Comunista que gobierna China lleva mucho tiempo enfocado en aislar al país de las crisis geopolíticas. Utiliza subsidios y ayudas estatales cuando puede para dar prioridad a la autosuficiencia en energía, tecnología y cadenas de suministro y, cuando no puede, para asegurarse de que recursos críticos como el petróleo, la soya y los chips de última generación estén disponibles de forma fiable.

El gobierno ha redoblado estos esfuerzos desde que Trump puso a Pekín en la mira durante su primer mandato presidencial. Como lo expresó Xi en un ensayo de 2020, el objetivo es atraer “las cadenas industriales internacionales a una dependencia cada vez mayor de China” para “formar una poderosa capacidad de contrarrestar y disuadir cualquier interrupción deliberada del suministro por parte de agentes externos”.

Puede que Trump haya moderado su retórica. Pero de cualquier forma su segundo mandato se ha caracterizado precisamente por este tipo de alteraciones, algunas más deliberadas que otras. La guerra comercial de Trump, su derrocamiento del líder de Venezuela y su campaña militar en Irán han golpeado a China donde más le duele.

La guerra comercial ha sido el ataque más directo a los intereses chinos. Aunque Trump retiró algunos aranceles sobre productos chinos antes de la cumbre de esta semana, sus funcionarios de comercio buscan algo más antagónico. Han utilizado sanciones y acuerdos comerciales para obligar a empresas y países a eliminar a China de sus cadenas de suministro y prohibir la exportación de recursos críticos que China necesita, como los chips estadounidenses.

Un amplio puerto industrial con grúas rojas, barcos atracados y chimeneas de fábricas humeantes.
Un puerto en Ningbo, China. The New York Times

China ahora amenaza con emprender acciones legales contra quienes cumplan con las exigencias de Estados Unidos, y avanza más rápido hacia la independencia en áreas como la inteligencia artificial.

Desde la perspectiva del gobierno de Trump, el principal propósito de la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, no era afectar a China. Sin embargo, de todos modos enfureció a Pekín. La operación no solo se llevó a cabo horas después de que el enviado especial de China para asuntos latinoamericanos se reuniera con Maduro, sino que China la vio como un ataque a una fuente de petróleo barato que lleva utilizando por años y una amenaza para otras materias primas de Latinoamérica como el cobre y el litio. (Aquí puedes leer por qué, en español).

Por último, el ataque estadounidense-israelí contra Irán, y la muerte de su líder supremo, pusieron en peligro la otra fuente de petróleo con descuento de China. El consiguiente bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del suministro mundial de petróleo, ha hecho subir los precios del petróleo y ha perjudicado a la ya tambaleante economía china (lee cómo, en español). Actualmente China depende mucho menos del petróleo extranjero que hace una década, pero sigue siendo el mayor comprador del mundo.

En los tres casos, Pekín ha condenado las acciones en conferencias de prensa diarias y semanales, y las ha calificado de actos de “intimidación” y violaciones del derecho internacional.

¿Un círculo vicioso?

La frágil tregua entre Estados Unidos y China se ha mantenido, pero la presión crece por todos los frentes. La mayoría de los expertos espera una nueva ronda de escaladas y de aranceles recíprocos poco después de esta reunión.

Con Trump, las predicciones son siempre difíciles, por supuesto. Pero el peligro es que los dos países se encaminen hacia una espiral interminable.

Las medidas tomadas por Washington para socavar la seguridad económica china han encendido las alarmas en Pekín, lo que ha llevado a China a acelerar sus esfuerzos para asegurar las cadenas de suministro (y también a prepararse para utilizarlas contra sus enemigos). Está haciendo esto, en parte, mediante más fabricación en el país. Eso, a su vez, llevará a las empresas chinas a exportar más, lo que aumentará las tensiones geopolíticas, lo que detonará una nueva reacción en cadena de rechazo político.

Una vez que se han puesto en marcha, estas fuerzas son difíciles de detener. Sin duda hará falta algo más que palabras amistosas y unos cuantos acuerdos sobre soya y aviones.

Información relacionada: David Sanger, nuestro corresponsal de la Casa Blanca y de seguridad nacional, explica en este video cómo ha cambiado la retórica de Trump sobre China respecto a la de su primer mandato.

En el video, un reportero habla sobre Donald Trump y China, con imágenes y fragmentos de documentos en inglés.
Haz clic para ver el video, en inglés. The New York Times

PREGÚNTALE A UN CORRESPONSAL

David Pierson, nuestro corresponsal dedicado a China, estará toda la semana respondiendo a las preguntas de nuestros lectores sobre las relaciones entre Estados Unidos y China.

Con la rivalidad en torno a la IA definiendo cada vez más la relación entre Estados Unidos y China, ¿hay alguna señal de que alguna de las partes esté dispuesta a tratar el riesgo de la IA como un problema compartido, o la dinámica competitiva está ya demasiado arraigada como para permitir una cooperación significativa? —Simon Ferreira, Australia

Según dijeron funcionarios estadounidenses, es probable que Trump plantee cuestiones relacionadas con la IA en la cumbre. Pero hay poco optimismo respecto a que China y Estados Unidos puedan evitar que la IA se convierta en parte de la carrera armamentista entre las dos superpotencias. Apenas el mes pasado, China frustró la adquisición por parte de Meta de Manus, una empresa china de IA, una medida que se interpretó como una advertencia para otras empresas chinas de IA que pretendan trabajar con socios extranjeros. Al mismo tiempo, Estados Unidos sigue restringiendo el acceso de China a las exportaciones de chips avanzados para IA.

La desconfianza entre ambas partes ha obstaculizado la cooperación en objetivos compartidos. Por ejemplo, el compromiso del presidente Joe Biden y de Xi Jinping de mantener la IA fuera del alcance de las armas nucleares no ha generado mucha más discusión. Los académicos chinos dicen que desconfían de los llamados de Estados Unidos a establecer salvaguardas, pues los consideran intentos de frenar el desarrollo de China.

Para saber más: El séquito de Trump en China incluye altos funcionarios; varios directores ejecutivos poderosos, como Elon Musk de Tesla y Tim Cook, el director de Apple que está a punto de dejar su cargo, y miembros de la familia Trump. Aquí puedes ver la lista.

Esto es lo que hay que ver en la cumbre Trump-Xi.

QUÉ MÁS ESTÁ PASANDO

Una gran multitud en una calle con un dron en primer plano y un alto misil dorado en el centro.
Drones y misiles iraníes expuestos en Teherán el año pasado. Arash Khamooshi para The New York Times

LA GUERRA EN IRÁN

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En el video, una reportera explica en inglés que no hay señales de que el brote de hantavirus se pueda convertir en una pandemia.
Haz clic para ver el video, en inglés. The New York Times

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Un hombre con el pelo canoso y el ceño fruncido aplaude mientras viste un traje oscuro.
Winslow Townson/Imagn Images, vía Reuters

Copa Mundial: En una entrevista exclusiva, el director técnico de Brasil, Carlo Ancelotti, habló de su estrategia para el torneo y de su etapa en el Real Madrid.

LA DIETA DIVINA DEL DÍA

Dos capturas de pantalla de TikTok con leyendas que indican que la persona que aparece en ellas está explicando la “alimentación bíblica”.
Annalies Xaviera

Alimentación bíblica

Piensa en leche bronca y pan de masa madre. Los partidarios de la alimentación bíblica forman parte de una comunidad en línea muy especializada con sede en Estados Unidos que intenta vincular los valores religiosos a las necesidades dietéticas. “El pecado entró en el mundo a través de la comida”, dijo una creadora de contenidos cristiana. “La comida, para mí, es realmente como un arma de cómo puedo contraatacar”. (Aquí puedes leer el artículo completo, en español).

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