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El PP ha logrado superar al PSOE en más de 18 puntos, pero esa victoria, que es contundente, no mejora su posición. Al contrario, como nos explica Ángel Munárriz, la pérdida de cinco escaños le deja en 53 diputados, dos menos de los necesarios para poder gobernar en solitario y evitar "el lío" de depender de Vox, como había pedido Juanma Moreno Bonilla a los electores. La pérdida de la mayoría absoluta en Andalucía ha sido la puntilla de un ciclo electoral que el PP había proyectado para reforzarse y que ha acabado debilitándole. Como señala Elsa García de Blas, Andalucía abre una grieta en la estrategia de Feijóo para llegar a La Moncloa.
Por su parte, la candidata socialista, María Jesús Montero, no logró remontar el vuelo socialista y llevó al PSOE a su peor resultado histórico. Quedó por debajo del suelo al que llegó el anterior candidato, Juan Espada. Ha pasado de 30 escaños a 28.
La gran sorpresa ha sido el ascenso del nacionalismo andaluz de izquierda. Adelante Andalucía ha obtenido casi el 10% de los votos y ha pasado de 2 a 8 escaños, tres más que Por Andalucía, la coalición que reúne a Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Podemos. Antonio Maíllo se erigió en antagonista de Yolanda Díaz y ha quedado muy tocado: a punto ha estado de perder el grupo parlamentario. Las disputas internas pasan factura a la izquierda.
- Editorial| El momento de la verdad. La pérdida de la mayoría absoluta del PP en Andalucía pone a prueba el mensaje de moderación de Moreno Bonilla.
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