¡Es viernes y tu buzón de correo lo sabe! Aquí están nuestras mejores lecturas de la semana, con eñes y acentos, que no encontrarás en otro lugar.
¿Cómo pueden soñar los cubanos si ni siquiera logran dormir? Por estos días, los países del Caribe están sumidos en el sopor de la canícula. En Cuba, este calor se ve agravado por la actual crisis energética. Hace medio año que el gobierno del presidente Donald Trump impuso un bloqueo petrolero a la isla, como parte de una campaña de presión encaminada a impulsar un cambio político. La medida, aunada a la decadencia de la infraestructura eléctrica, ha trastocado la vida de millones de habitantes del país en prácticamente todos los aspectos de la vida. Ir a la escuela o al trabajo implica largas —y a veces imposibles— caminatas. Mantener los alimentos en buen estado, hacer que el agua fluya por las cañerías, poner en funcionamiento un quirófano, requieren de esfuerzos mayúsculos. Ni hablar de conciliar el sueño cuando no hay ventiladores ni aire acondicionado y abrir puertas y ventanas es una invitación a los mosquitos. Y sin embargo, los cubanos resisten. Resisten y resuelven, como viene reportando Jack Nicas, jefe de la corresponsalía de The New York Times que cubre el Caribe, en una serie de notas y videos después de visitar la isla este mes.
Y es que, aunque requiera trabajo adicional e ingenio, la música no ha dejado de sonar en la isla. Hay autos que andan con aceite de cocina o con carbón. Aún es posible compartir una cerveza fría u organizar a los vecinitos del barrio para ver la tele por la tarde. Una de las entregas recientes de Jack nos lleva a “El proyecto”, una iniciativa cultural emprendida por David González, un hombre que ha convertido su casa en un oasis donde la alegría y la política empiezan a mezclarse. La energía que se ha generado en las fiestas que organiza, dijo, representa una oportunidad. “Quiero aprovecharla”, le dijo a Jack. “Para convertir esa alegría en cambio, creo que tenemos que aprender a expresarnos, a organizarnos y a transformarnos”. “David es un soñador. Es una persona que no se limita a quedarse en el sofá y sufrir con el resto de nosotros. Quiere formar parte del cambio”, dijo un guía turístico de La Habana asiduo a estas tertulias. “Es un líder, y todos nosotros lo seguimos”. Pero con el insomnio generalizado causado por esta crisis, ¿cómo puede buscar el cambio un pueblo que, literalmente, no descansa? ¿Alguien te reenvió este correo? Haz clic aquí y empieza a recibirlo en tu buzón, gratis. Qué pasa en 1, 2, 3: noticias del mundo, América Latina y Estados Unidos
Imágenes de la semana
Europa occidental sigue intentando sofocar persistentes incendios forestales que aquejan a su población. Cientos de miles de personas han sido desplazadas huyendo de las llamas; se trata de las mayores evacuaciones en tiempos de paz de la historia de Francia y España. Estos países viven los incendios de mayor magnitud de los que hay registro en la Unión Europea. La situación, que también afecta el turismo, se ve agravada por la maleza seca, las altas temperaturas causadas por el cambio climático y las grandes extensiones despobladas del continente. También Grecia y Escocia se han visto envueltas en llamas estos últimos días.
Dulce debate
Esta semana llegó a México una popular cadena de postres que lleva años dividiendo a los amantes de los dulces. ¿Es buen negocio que todo mundo hable de ti, aunque no sea para bien? Rescatamos esta nota del archivo para explorar la controversia (y tenemos abierta la sección de comentarios por si quieres sumarte a la conversación). Rincón de los lectoresA continuación, algunos mensajes que recibimos en la sección de comentarios, ligeramente editados por claridad y extensión.
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—Gregory Escobar y Sabrina Duque producen y editan este boletín. Que tengas un fin de semana estupendo. Nosotros vamos a descansar, pero el sábado tendrás en tu bandeja de entrada la versión en español del boletín Well, con lecturas de salud y bienestar. Si te gustó este boletín, compártelo con tus amigos, colegas y seres queridos (y no tan queridos). Y por favor, cuéntanos qué te parece. |