Bienvenidos a The World, un boletín sobre la actualidad internacional. Buenos días a todo el mundo. Las consecuencias inmediatas de un ataque lanzado para eliminar al liderazgo de un gobierno —conocido como “de decapitación”— a menudo parecen una victoria. Un líder hostil ahora está fuera del poder o muerto. Si dejamos de lado las cuestiones morales y legales, ¿no es eso una victoria? No exactamente. Mi colega Amanda Taub, quien escribe el boletín The Interpreter, analiza en esta edición los peligros de lo que se conoce como ataques dirigidos. Estos parecen ser la nueva táctica favorita del gobierno de Donald Trump. Sin embargo, una estrategia surgida del mundo del combate al terrorismo no siempre funciona como se planea cuando se aplica a naciones y gobiernos. — Alicia Wittmeyer También:
Cuando atacar a dirigentes extranjeros sale malEn el último año, el gobierno de Trump parece haber adoptado una nueva táctica de política exterior: eliminar a los líderes que no le son favorables. En enero, el presidente Trump envió soldados estadounidenses a Caracas, donde capturaron al presidente venezolano, Nicolás Maduro, en una redada nocturna. Al mes siguiente, Estados Unidos e Israel iniciaron su guerra contra Irán con ataques aéreos que acabaron con la vida del líder supremo del país, el ayatolá Alí Jameneí, y de otros altos cargos. Ambos actos fueron lo suficientemente impactantes como para que la táctica se haya utilizado desde entonces como advertencia: un funcionario de Trump notificó a los talibanes este mes que si no liberaban a los rehenes estadounidenses retenidos en Afganistán podrían correr la misma suerte. Al parecer, el gobierno también está insistiendo en que el presidente de Cuba dimita (aunque personas implicadas en las conversaciones afirman que es poco probable que se recurra a la fuerza militar). (Aquí puedes leer sobre la presión de Trump al gobierno cubano, en español). Pero las acciones en Venezuela e Irán arrojaron resultados diferentes. En Venezuela, la destitución de Maduro parece haber allanado el camino a un nuevo liderazgo que parece más inclinado a cooperar con Estados Unidos. En Irán, la muerte de Jameneí parece haber hecho, en todo caso, que sus sucesores estén más decididos a resistir.
¿A qué se debe esta diferencia? En parte, a las circunstancias específicas de Venezuela e Irán. Pero también vale la pena examinar más detenidamente el contexto que rodea a los ataques de decapitación. Este tipo de ataques son una táctica utilizada a menudo en la lucha antiterrorista, en la que el objetivo no es sustituir a los dirigentes, sino destruir y disipar un grupo. Esto hace que resulten poco adecuados para los Estados: no se puede destruir y disipar a Venezuela o a Irán. Por eso, cualquier intento de destituir a los dirigentes debe tomar en cuenta lo que vendrá después. Los países tienen amplios banquillos Incluso cuando se utilizan en la lucha antiterrorista, los ataques dirigidos a menudo son ineficaces. Pueden ser útiles contra células pequeñas que no cuentan con un amplio banquillo de reemplazos, según Robert Pape, politólogo y autor de Bombing to Win: Air Power and Coercion in War. Septiembre Negro, el grupo que masacró a atletas israelíes en los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972, por ejemplo, fue desmantelado exitosamente mediante una campaña de asesinatos y arrestos. Estos ataques son menos útiles contra organizaciones más grandes y consolidadas, señaló Jenna Jordan, politóloga y autora del libro de 2019 Leadership Decapitation: Strategic Targeting of Terrorist Organizations. Los grupos con burocracias, arraigo en sus comunidades locales e ideologías que no dependen de un líder carismático en particular (como Hamás o el ISIS) “son muy difíciles de debilitar con la decapitación”, dijo. Y la decapitación “no tiene sentido con los líderes de un país”, dijo Pape. Los gobiernos nacionales cuentan con planes de sucesión establecidos y con muchas personas que pueden ocupar los puestos vacantes. Por eso, la cuestión crucial no es si se puede eliminar a un dirigente existente, sino si los planes de sucesión existentes llevarán al poder a alguien mejor, o si un golpe de estado o una revolución pueden anular esos planes existentes.
El escenario del colapso de un Estado En Venezuela, Estados Unidos parece haber decidido que el plan de sucesión establecido era suficientemente bueno: de hecho, así es como se transfirió el poder a la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez. Al menos hasta ahora, ella ha parecido dispuesta a cooperar con Estados Unidos, pero los expertos señalan que no hubo un verdadero cambio de régimen. Rodríguez es una persona que lleva mucho tiempo en el gobierno y que ha mantenido la estructura general de poder del gobierno. Sin embargo, en Irán, donde Israel ha seguido realizando ataques dirigidos contra otros altos líderes (lee cómo, en español), los políticos con los que Estados Unidos había previsto trabajar en un principio han muerto, según el presidente Trump. Al parecer, Estados Unidos e Israel esperaban que la eliminación de las viejas figuras diera lugar a un levantamiento popular que barriera con el antiguo régimen. Pero los expertos que estudian golpes de Estado y revoluciones dicen que eso nunca fue probable. Quien asumiera el poder necesitaría ganarse el apoyo de élites clave, incluso dentro de los servicios de seguridad, y convencerlos de que respaldar un cambio de régimen es la opción de menor riesgo. Eso requiere coordinación y planificación, no simplemente reaccionar a un ataque aéreo. Hasta ahora, el proceso de sucesión iraní ha llevado al poder a los partidarios de la línea dura, que están redoblando su apuesta por la guerra. A medida que esa guerra continúa y más dirigentes iraníes mueren, algunos expertos temen que se produzca un colapso del Estado, es decir, que el gobierno deje de funcionar, como ocurrió en Libia tras la muerte de Muamar el Gadafi (lee sobre las dificultades de la cúpula iraní para coordinarse, en español). Estas preocupaciones ponen de relieve otra diferencia entre los grupos terroristas y los gobiernos. Si un grupo terrorista colapsa, simplemente puede dejar de existir. Pero si un Estado colapsa, se abre un vacío de poder. Lo que termine ocupándolo podría ser más peligroso que lo que los ataques dirigidos eliminaron en primer lugar. QUÉ MÁS ESTÁ PASANDO
Las amenazas de Trump contra las instalaciones energéticas de IránTrump ha oscilado entre anunciar supuestos progresos diplomáticos con Irán y renovar sus amenazas de destrucción, y ha advertido que si no se llegaba a un acuerdo Estados Unidos aniquilaría las centrales eléctricas y la infraestructura petrolera de Irán y, potencialmente, sus plantas desalinizadoras. El presidente ha amenazado repetidamente con lanzar este tipo de ataques en las últimas semanas, solo para echarse para atrás. Esto es lo más reciente. Los mercados: El precio del crudo Brent, el índice de referencia mundial del petróleo, se situó en torno a los 111 dólares por barril, luego de haber superado los 115 dólares. El precio del petróleo ha subido más de un 50 por ciento desde el comienzo de la guerra. Una nueva arma: Estados Unidos utilizó misiles nuevos, que no habían sido probados anteriormente en combate, en un ataque mortal que alcanzó un pabellón deportivo y una escuela en Irán cerca de un complejo militar el 28 de febrero, según pruebas visuales examinadas por The New York Times y expertos en armamento. (Lee en español sobre este nuevo tipo de misil). Universidades: Funcionarios iraníes condenaron los ataques estadounidenses contra varias universidades en todo el país y advirtieron de posibles represalias contra universidades estadounidenses en la región. Líbano: Dos miembros de las fuerzas de paz de la ONU murieron cuando su convoy fue “alcanzado por una explosión de origen indeterminado” en el sur de Líbano.
Un petrolero ruso está a punto de entregar a Cuba el combustible que tanto necesitaUn buque petrolero ruso cargado de crudo se aproximaba el lunes a Cuba y Estados Unidos dijo que permitiría la entrega de este combustible crítico, a pesar de que lleva meses impidiendo otras importaciones de petróleo extranjero. (Aquí puedes leer por qué, en español). El buque transportaba alrededor de 730.000 barriles de petróleo, suficientes para dar algunas semanas de gracia a Cuba antes de que se agoten sus reservas de combustible, dijeron los expertos. Trump dio a entender que permitir el paso del cargamento de petróleo es un gesto humanitario. Pero los analistas consideran la medida como una señal de que la campaña de presión estadounidense contra Cuba probablemente ha quedado relegada a un segundo plano por la guerra en Irán. OTRAS NOTICIAS DESTACADAS
EN INGLÉS HAY MÁS
DEPORTESFútbol: El Tottenham Hotspur está buscando que Roberto De Zerbi se convierta en el tercer entrenador del club en lo que va de la temporada. Tenis: Jannik Sinner y Aryna Sabalenka lograron cada uno un poco común “Sunshine Double” al ganar torneos consecutivos en Indian Wells, California y Miami. LA HAZAÑA DEL DÍA
Correr 5K en una camionetaPara los influentes corredores, las hazañas que llaman la atención pueden valer tanto como resultados destacados en carreras. La nueva proeza viral consiste en correr en lugares estrafalarios (entre más estrechos, mejor), como una camioneta de policía, el baño de un avión y una bañera. (Lee sobre esta peculiar tendencia, en español). LA LECTURA MATUTINA
Joseph Kabila fue presidente de la República Democrática del Congo durante 18 años. Ahora huye de una condena a muerte tras haber sido declarado culpable de traición y vive bajo la protección de la milicia M23 en Goma, al este del país. Mi colega Ruth Maclean lo entrevistó y le preguntó si le gustaría volver a ser presidente. Lee la historia completa aquí. ALREDEDOR DEL MUNDO
Bailes, máscaras y travesuras en QuebecTodos los años, los habitantes de L’Isle-aux-Coudres, una pequeña isla de Quebec a la que solo se puede acceder en transbordador, participan en una celebración de mediados de Cuaresma. Los isleños se disfrazan con trajes voluminosos e intentan adivinar quién está dentro en función de cómo bailan una giga. En los tiempos en que se esperaba que los quebequenses hicieran penitencia durante los 40 días de Cuaresma, a mitad de camino se tomaban un descanso en el que se disfrazaban, bailaban y, en general, se portaban mal durante unos días, a pesar de la desaprobación de los sacerdotes locales. Hoy en día, aunque pocos observan la Cuaresma en la isla, muchos conmemoran y ven esta celebración, conocida como Mi-Carême en francés, como un acto de desafío contra la otrora todopoderosa Iglesia católica. Aquí puedes leer más sobre las festividades. RECOMENDAMOSLeer: La novela Transcription de Ben Lerner es tan delgada como un iPhone, pero tiene mucho que decir sobre la tecnología. Vivir bien: Una mentalidad sana, que incluya un sentido de propósito, puede tener beneficios reales a medida que envejeces. (Lee por qué, en español). Ver: Yes, del director israelí Nadav Lapid, es una incómoda sátira sobre los artistas en tiempos de guerra. Arreglarte: Te compartimos algunos consejos de expertos sobre cómo cortar y peinar tu propio flequillo. LA RECETA |