¡Es viernes y tu buzón de correo lo sabe! Aquí están nuestras mejores lecturas de la semana, con eñes y acentos, que no encontrarás en otro lugar.
Hace 10 años, The New York Times lanzó un proyecto para los lectores hispanohablantes en todo el mundo: empezamos a producir notas en español, con una redacción en México. Pronto llegó a los buzones de correo de todo el mundo El Times, un boletín de noticias que ha ido transformándose con el correr del tiempo. Hace casi ocho años que me uní al equipo, ayudando a seleccionar la cobertura que ponemos a disposición de los lectores: desde reportajes interactivos y tutoriales para hacer mascarillas durante la pandemia de coronavirus hasta transmisiones en vivo cuando un terremoto azota Latinoamérica o muere un papa. Últimamente, algunos de ustedes nos han escrito porque se han topado con un muro de pago: ¿qué está pasando?, nos preguntan. Esta semana, mi colega Katrin Benhold, presentadora de nuestro boletín hermano The World, escribió por qué necesitamos que las personas que pueden permitírselo paguen por nuestro periodismo. A continuación, una parte de su texto. Gracias por leerlo. Sin miedo ni favoritismo, pero con un costo
Quizá hayas escuchado que los registros telefónicos de varios colegas fueron recientemente requeridos mediante citación judicial por el gobierno del presidente Donald Trump. En algunos casos, agentes federales se presentaron en las casas de los periodistas de The New York Times exigiendo su testimonio ante un gran jurado. El objetivo era obligarlos a revelar los nombres de fuentes confidenciales que habían aparecido en su cobertura sobre las deficiencias de seguridad del nuevo avión Air Force One del presidente Trump, un regalo de Catar. Siguieron cubriendo la historia a pesar de las amenazas del FBI. Esta no es la primera vez que tenemos que defendernos contra un gobierno molesto por el ojo indagador del periodismo de investigación, y no será la última. Trump y su campaña ya han presentado tres demandas contra The New York Times. A diferencia de otros medios que llegaron a acuerdos, nosotros nos mantuvimos firmes. Hasta ahora hemos ganado en todas las ocasiones, aunque algunos litigios siguen pendientes. Este entorno cada vez más hostil para el periodismo independiente en Estados Unidos y en otras partes del mundo ha hecho que nuestra labor sea mucho más difícil. Mis colegas han tenido que encontrar nuevas formas de reportear frente a un acceso limitado, una mayor vigilancia y fuentes más temerosas. Nuestro editor y presidente AG Sulzberger dio un discurso el año pasado, en el que animaba a los periodistas a seguir informando “sin miedo ni favoritismo”. Para The New York Times eso significa gastar más en seguridad, protección y litigios que nunca: casi 10 veces más que hace una década, dijo.
También estamos consultando a nuestros abogados más que antes para asegurarnos de no exponernos inadvertidamente a riesgos legales. Todo esto nos lleva a una dura realidad: producir periodismo independiente se ha vuelto mucho más desafiante y costoso. Pero eso también es lo que lo hace mucho más importante. Un mundo hostil para el periodismo En cada vez más lugares, los periodistas se enfrentan a arrestos o violencia por reportajes que desafían al gobierno. Una colega fue expulsada de China. Israel ha prohibido a los periodistas extranjeros operar libremente en Gaza desde hace casi tres años. Pero mis compañeros siguen reportando sobre esos lugares, y otros, porque creemos que sus historias necesitan ser contadas. The New York Times despliega periodistas en el terreno en más de 150 países. Así es como Kim Barker pudo contar a The World sobre su experiencia en las líneas del frente ucraniano. Y Abdi Latif Dahir reportó para nosotros desde las calles de Teherán durante el reciente funeral del exlíder iraní. Y Jack Nicas fue a Cuba a fin de cubrir los intentos de la isla para sobrevivir durante el bloqueo petrolero de EE. UU. Ellos son nuestros —y tus— ojos y oídos en el terreno. Son los que, con suerte, hacen que The New York Times y este boletín sean valiosos para ti. Pagarles de manera justa y mantenerlos a salvo es costoso. El año pasado, el Times publicó casi medio millón de piezas originales de periodismo —artículos, fotos, videos, pódcast— a un costo de más de 2 millardos de dólares (sí, 2000 millones de dólares en un año), dijo AG Sulzberger. Por eso, en esta ocasión, mis colegas y yo queremos invitarte a que te registres: tener una cuenta con el Times te permite acceder a una cantidad de artículos de manera gratuita, además de que puedes guardar tus preferencias de lectura y participar en la sección de comentarios. Y, si valoras el trabajo que hace nuestro equipo y tienes la posibilidad, por favor suscríbete a The New York Times. Algo sí es seguro: El Times seguirá llegando a tu bandeja de entrada todos los días, gratis. Ahora sí, vamos a las recomendaciones que tenemos para hoy. Qué pasa en 1, 2, 3
La imagen esperanzadora de la semana
Al menos 273 personas murieron en Colombia tras el terremoto del 10 de agosto. Pero Diana no. Esta fotografía da cuenta de su rescate. ¿Alguien te reenvió este correo? Haz clic aquí y empieza a recibirlo en tu buzón. El aniversario de la semanaSeguramente conoces la fórmula: bella y ambiciosa profesionista de la gran ciudad conoce a muchacho de pueblo en las vacaciones. Lo que sigue después es un cliché exitoso de Hallmark, el canal de cable que acaba de cumplir 25 años. “En una película de Hallmark, el amor triunfa, la mamá vive y es Navidad durante todo el año”, escribe Amanda Hess en un artículo que explora el éxito de una empresa que ahora incluye cruceros, experiencias de Navidad todo el año y programas de telerrealidad.
Rincón de los lectoresA continuación, algunos mensajes que recibimos en la sección de comentarios, ligeramente editados por claridad y extensión.
Antes de que te vayas, disfruta de esta postal (y, si quieres saber más sobre cómo una vía ferrata le ayudó a un reportero a enfrentar su miedo a las alturas, haz clic en la imagen)
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