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El PP había preparado un debate sobre la situación de Ceuta en el congreso de los diputados muy efectista y acabó en un irritante incendio. Aquí tenéis la crónica de Xosé Hermida:
A la diputada Ana Vázquez se le ocurrió llevar un bote de gas pimienta para ilustrar que ese era "el material escolar básico" de los niños ceutíes. La presidenta del Congreso la llamó al orden dos veces y acabó expulsándola, con gran escandalera del PP, indicando que el reglamento prohíbe llevar armas al hemiciclo. Para el PP aquello no era un arma, pero tras salir la diputada, el aerosol acabó en manos de un trabajador del PP que lo accionó sin querer. A pesar de que Vázquez había afirmado que estaba vacío, el episodio terminó con una zona acordonada por la policía y 12 personas atendidas en los servicios médicos por los efectos irritantes del gas.
- Claves| ¿Es un arma un bote de gas pimienta? Aquí tenéis todos los detalles. Están regulados en el Reglamento de Armas y solo se pueden vender en las armerías.
Nuestro editorial califica de esperpento lo ocurrido en el Congreso y Elsa García de Blas nos cuenta que, pese a los aplausos en el hemiciclo, hay malestar en el PP con la diputada Vázquez: "Es un error distraer de lo importante", dice una fuente.
Mientras esto ocurría en España, Pedro Sánchez defendía en la Asamblea General de Naciones Unidas la política de su gobierno sobre inmigración: "Ceuta saldrá de la crisis sin convertir al inmigrante en un enemigo, respetando derechos humanos”, dijo.
Este episodio refleja muy bien el tipo de dinámica en la que ha caído la política española. Lo termino con esta reflexión del filósofo Daniel Innerarity:
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