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Crónicas desde un agujero informativo
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Fernando albero
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Las calles de Mogadiscio, la capital de Somalia. / Luis de Vega
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Estimados lectores, estimadas lectoras:
Hoy empezamos por uno de esos temas que escapan de la agenda de la actualidad, pero al que hay que seguir prestando atención. Nuestro enviado especial Luis de Vega lo llama "un tradicional agujero informativo". Hablamos de Somalia. El país lleva sumido en el caos desde al menos 1991, y Luis lo ha visitado durante una semana junto a Unicef. Antes de que publique su reportaje, nos deja sus primeras impresiones:
"No es nuevo que Somalia esté sacudido por una situación de hambruna en un momento en el que nos sobran alimentos en el planeta. No es nuevo que Somalia esté en crisis, lleva décadas con crisis de todo tipo; las climáticas, las generadas por el conflicto armado, el difícil equilibrio de los clanes que configuran la vida social del país. Eso, insisto, no es nuevo.
Lo que sí es nuevo es la espiral de falta de ayuda y de financiación internacional. Desde que Donald Trump llegó de regreso a la Casa Blanca en enero del año pasado, Estados Unidos ha pasado de ser el primer donante a ser el décimo. La situación está peor de lo que yo pensaba".
Me cuenta Luis que las cifras sobre la realidad somalí son impresionantes; que hay medio millón de niños que sufren malnutrición severa, es decir, en peligro de muerte. También me dice que los recortes pueden afectar a 1,9 millones de menores más, y que de unos seis millones de somalíes, aproximadamente el 30% de la población necesita ayuda para sobrevivir.
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Un campo de desplazados en Burhakaba, al sur de Somalia.
/ Luis de Vega
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Algo más del relato de Luis:
"Lo que sí hemos visto han sido campos de desplazados y hospitales. La vida en los campamentos es un absoluto desastre. Siguen llegando familias a diario en busca de unos servicios y atención que sus zonas de origen no tienen por la sequía, las malas cosechas o el propio conflicto armado. Sorprende que a menudo, muchas veces estas madres no te hablen de que sus hijos tienen que ir al colegio. Te hablan de que quieren que sus hijos coman más de una vez al día. El orden de prioridades es muy distinto al al nuestro. Hemos estado con madres que han enterrado a a sus hijos muertos de malnutrición pues antes prácticamente de de que tuvieran un nombre".
Les dejo tres artículos para entender un poco mejor la situación:
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Delcy Rodríguez y Donald Trump sonríen en Nueva York, el 22 de septiembre. / GOBIERNO DE VENEZUELA
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Las dos caras de Venezuela
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De vuelta a las aguas tempestuosas de la agenda internacional, que han naufragado a orillas del río Hudson, en Nueva York. La Asamblea General de la ONU ha reunido todos los frentes que tiene abiertos Estados Unidos. Pero lo más memorable, cuenta nuestro corresponsal en Nueva York, Luis Doncel, no ha ocurrido en la sede de la ONU, sino en un hotel a poca distancia en la noche del martes de ayer:
"La foto entre Donald Trump y Delcy Rodríguez resume el arrodillamiento ante Estados Unidos de Delcy Rodríguez. Es una Delcy completamente distinta de la que llegó la última vez. Entonces era desafiante contra Trump, contra sus "garras imperiales", y ahora ha defendido acuerdos que suponían dar a Estados Unidos el 20% de sus reservas de petróleo y le da las gracias a Trump por su compromiso con la cooperación con Venezuela.
Mientras, su antiguo jefe, Nicolás Maduro, está a pocos kilómetros de la sede de la ONU y ella ni siquiera le ha mencionado. El que sí se refirió a él fue Trump. Habló de él como un criminal y un corrupto, y Delcy Rodríguez no pudo hacer más que mirar con cara de piedra".
Mientras, en Venezuela, María Corina Machado, la opositora y premio Nóbel, ha querido aprovechar el viaje de la presidenta para intentar entrar en el país, sin suerte. Los dos temas han divido a la nación "como siempre", nos cuenta nuestra corresponsal en Bogotá, María Martín, tras unos días en Caracas, la capital venezolana:
"El chavismo clásico, el ala más dura, no ve bien este viaje, pero para el chavismo en el poder es una victoria, un hito histórico que haya habido una foto de Delcy rodríguez y Trump. Es una legitimación total para ella. Son buenas noticias para los que dirigen Venezuela, que están muy contentos.
Trump, paradójicamente, también parece bastante contento de estar dándole espacio. Todo lo explica la frase que ha tenido durante el discurso: Corresponden a los ganadores de la guerra hacerse con el botín. Es una frase que explica lo que está pasando en Venezuela y que enseña que no va de democracia, algo que se hizo ver en los intentos de María Corina de entrar en el país.
Me impresiona que todavía no ha habido indignación por lo que pasó: es ya la normalización de María Corina queriendo entrar en Venezuela una, dos, tres, cuatro, cinco, hasta siete veces, a veces de forma precaria. Que una líder opositora, que en teoría contaba con el respaldo de Estados Unidos y que Marco Rubio aseguró que puede entrar cuando pueda, es la pieza del puzle que completa el tablero de que si teníamos alguna duda, esto no va de democracia".
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Jared Kushner, yerno del presidente de Donald Trump, interviene durante un panel de la Junta de Paz en Nueva York
/ BING GUAN (REUTERS)
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Vaivenes internacionales
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Guerra en Oriente Próximo. Sigue siendo un mal momento para ser un barril de petróleo intentando escapar de Arabia Saudí. Los hutíes siguen avanzando en Yemen y pueden asegurar el control del segundo estrecho clave de la región, el Bab el Mandeb, lo que pone en jaque al flujo de combustible de Oriente Próximo.
Acuerdo por Groenlandia. Uno de los melones abiertos de la política exterior estadounidense sí parece haberse cerrado: la isla de Groenlandia. El acuerdo sigue en la línea del que ya tenían Estados Unidos y Dinamarca en 1951, pero añade dos bases militares más, y el compromiso de mantener fuera del territorio a potencias no pertenecientes a la OTAN.
Merz contra las cuerdas. Mientras, de vuelta en el Viejo Continente, dos nuevos batacazos electorales de la CDU, el partido del presidente Friederich Merz, han puesto en duda su continuidad al frente de Alemania, a la espera de lo que pasará en las próximas dos elecciones regionales del país, que serán en Sarre y Schleswig-Holstein, ambas en abril de 2027. Cristian Segura, desde Berlín, nos cuenta más sobre el debacle del presidente y sobre el elenco de diputados del partido ultra AfD en Sajonia-Anhalt.
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